Contra las playas privadas se manifiestan kayakeros
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Escoltados por una embarcación de la capitanía de puerto que veló por su seguridad, el grupo de kayakeros —cómo se hacen llamar a sí mismos— remó hasta la playa de El Caimancito.

La Paz, Baja California Sur .- Alrededor de 50 personas a bordo de igual número de kayaks  se reunieron en la playa contigua al quiosco del malecón de la ciudad la tarde del sábado para realizar una inusual manifestación en contra de la privatización de las playas mexicanas.

Los manifestantes portaban pancartas y volantes  en las que rechazaban la reforma al artículo 27 y exigían a las autoridades que se garantice el acceso a las playas públicas en Baja California Sur, además de que acumularon firmas de los participantes y ciudadanos que estaban realizando en esos momentos, diversas actividades de esparcimiento en el paseo costero.

“Sí hay playas privadas en la península y todos sabemos que esos espacios son públicos, a nosotros, que nos dedicamos a este tipo de deportes nos ha tocado que nos impiden el acceso sobre todo por tierra pero a veces llegamos en kayak y nos han dicho que no podemos estar en algunas playas de las inmediaciones”, expresó Luis Manuel Vargas Sánchez quien participó en esta manifestación.

El entrevistado refirió que la organización de esta manifestación corrió a cargo de ciudadanos como él, que notan con preocupación cómo cada vez, se cuenta con menos accesos públicos para acudir a disfrutar de las playas de la ciudad y advierten que la modificación constitucional va a venir a fomentar que las playas sean consideradas el patio trasero de extranjeros.

“No estamos en contra de fomentar la llegada de inversión extranjera y el turismo, no participamos de una corriente o de intereses en específico, simplemente queremos que las autoridades hagan algo para que se garantice el acceso público a las playas tanto en los desarrollo privados como en las playas que son balnearios públicos”, explicó.

Escoltados por una embarcación de la capitanía de puerto que veló por su seguridad, el grupo de kayakeros —como se hacen llamar a sí mismos— remó hasta la playa de El Caimancito, donde recientemente un grupo de promotores del acceso libre encontró que la playa cuyo terreno contiguo es propiedad la mitad privada y la mitad del propio Gobierno del Estado estaba cerrada en su acceso y resguardada por guardias de seguridad comercial.

Luego de estar en ese balneario — el cual ya encontraron abierto— regresaron al malecón donde continuaron repartiendo volantes a la ciudadanía y solicitando su apoyo en su llamado a las autoridades.

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