El crecimiento desordenado del municipio de Los Cabos, ha permitido zonas de invasión en cauces naturales de arroyos. Según datos de la Dirección General de Protección Civil, hay 15 mil familias viviendo en zonas de riesgo.
Cabo San Lucas, Baja California Sur.- Aunque los datos oficiales de INEGI señalan que, en promedio, Los Cabos tiene poco más de 238 mil 487 habitantes, y que por año el incremento es del 15 por ciento, lo cierto es que, anualmente, alrededor de 35 mil personas llegan a establecerse a la zona, lo cual ha generado la proliferación de asentamientos irregulares. En la actualidad hay 40 colonias y fraccionamientos que carecen de los servicios básicos elementales, como son agua, luz y drenaje.
Esta situación se agrava con los fraccionamientos inconclusos, como son el Desarrollo Cabo Baja (con cerca de 6 fraccionamientos donde viven más de 5 mil familias); el desarrollo de la desaparecida empresa GROZA, denominado Puesta del Sol y Villas la Joya, entre otros. Todos de inmobiliarias que ni siquiera hicieron entrega formal al Ayuntamiento, esto debido a la falta de cumplimiento y de la aplicación de un Plan de Desarrollo Urbano, pues el vigente ya resulta obsoleto.
Como ejemplo está el Desarrollo Puesta del Sol (ubicado a espaldas de conocida tienda de autoservicio), que se había propuesto la construcción de 300 unidades de interés social, para construirse en terrenos propiedad del FIRETT en el 1999, a través de INFONAVIT. La realidad es que sólo los primeros 150 derechohabientes recibieron sus viviendas, el resto nunca las vio concluidas, porque la Inmobiliaria GROZA abandonó el fraccionamiento. La mayoría de los beneficiados con el crédito optaron por otros fraccionamientos, y las viviendas, a medio construir, fueron, desde hace 10 años, invadidas, sin que hasta el momento nadie haya podido sacar de estas a quienes, bajo la impunidad, viven ahí robándose los servicios de agua y energía eléctrica.
Carmen Amador, vecina de la Calle Los Pinos, ama de Casa y, si se puede decir, beneficiada en el fraccionamiento, lamentó el que las autoridades hayan permitido, no sólo edificar el fraccionamiento, sino no terminarlo, la mitad de las viviendas fueron dañadas y las otras fueron invadidas, hoy se vive en la anarquía, no existe una autoridad que informe si se denunció a estas personas, que llevan más de 10 años ocupando una vivienda que no les pertenece.
Además, el crecimiento desordenado del municipio de Los Cabos, ha permitido zonas de invasión en cauces naturales de arroyos. Según datos de la Dirección General de Protección Civil, hay 15 mil familias viviendo en zonas de riesgo. Ejemplo vivo de ello son colonias como La Ballena, el Vado de Santa Rosa, en San José del Cabo, e invasión Caribe, Caribe Bajo, Progreso y Tierra y Libertad, en Cabo San Lucas.
Experto opina
Para el Arq. Jacinto Ávalos Raz Guzmán, ex presidente del Colegio de Arquitectos de Los Cabos y urbanista reconocido, la falta de interés de las autoridades ha sido un factor determinante para aprobar el nuevo Plan de Desarrollo Urbano, que desde octubre del año pasado se encuentra bajo “análisis” en la Comisión de Regidores.
Y añadió que las autoridades, por años, se han guiado por intereses personales, vaya, por el compadrazgo, “pues para nadie es un hecho ajeno que algunos regidores de la anterior administración se hicieron millonarios, es decir, aseguraron su futuro para no volver a trabajar en su vida al ‘autorizar’ desarrollos que hoy están saliendo a la palestra, como el más reciente caso de Wal-Mart”, por citar un ejemplo.
A la vez, Ávalos Raz Guzmán, dio a conocer que los proyectos o desarrollos, tanto turísticos como urbanos, que por años se han aprobado, han sido sólo atendiendo los diferentes intereses y criterios de las personas que lo solicitan, es decir, que no siempre se consulta el Plan de Desarrollo Urbano vigente, mucho menos se respeta. Peor aún, se trata de un documento obsoleto que se constituyó hace aproximadamente 14 años.
“Las autoridades han venido respondiendo a la conveniencia personal de los desarrolladores, de los mismos funcionarios públicos, y nadie explica por qué se da esto”. Eso sí, cuando se anuncia una situación, como la que se está presentando actualmente en Los Cabos, con la autorización de construcción de un edificio de ocho niveles en la zona de El Médano, se “desgarran las vestiduras”. Ávalos Raz Guzmán agregó que, en tanto el cabildo, convenientemente, piense que con que se reúnan y digan que modifican el plan de Desarrollo Urbano, es suficiente, dichas acciones tomadas a la ligera están dando resultados negativos.
Aunado a ello, destacó que hay sanciones, pero no se aplican, no son severas ni equitativas, el funcionario público tiene una “manga muy ancha” para cometer una serie de atropellos en materia de planeación.
En cuanto al nuevo Plan de Desarrollo Urbano, el experto reveló que se ha retrasado, pues no existe interés, ya que, “cuando se requiere un centro de convenciones, se puede construir en 3 meses, cuando hay voluntad se mueven montañas. Se puede meter jardinería, se hacen banquetas, se mueve la florecita de FONATUR, pero, cuando no, se pueden tardan meses en revisar el documento”.
Solicitan empresarios autorización del PDU
Por otro lado, el presidente del Consejo Coordinador de Los Cabos, Heriberto Malcampo Coppel, reiteró que la premisa de la Décimo Primer Administración Municipal, que encabeza Antonio Agúndez, deberá ser aterrizar el documento que contiene el Plan de Desarrollo Urbano para el municipio de Los Cabos, a fin de evitar autorizaciones “al vapor”, como la expuesta, cuando durante la pasada reunión del Cabildo se autorizó construir un hotel de ocho niveles en la zona del Médano, de quien no se ha dado a conocer la propiedad.
Malcampo Coppel, detalló que, incluso, se le solicitó al Alcalde de Los Cabos atender ese rubro, pues se llevó a cabo un fuerte trabajo previo, en coordinación con el titular del IMPLAN, se hicieron mesas de trabajo, se coordinaron los diferentes actores, quienes aportaron ideas, lo enriquecieron. Hay un documento, según dijo, bien estructurado.
Por lo anterior, se le hizo ver al Presidente Municipal, Antonio Agúndez, la necesidad de que ya se apruebe el nuevo Plan de Desarrollo Urbano para el municipio de Los Cabos, ya quem tras una serie de autorizaciones que se dieron, resulta necesario basarse en un documento actualizado, acorde a lo que actualmente se vive.
“El municipio ha cambiado en los últimos años y no se puede seguir rigiendo bajo un plan de desarrollo que ya resulta obsoleto”, subrayó.
Los inicios del IMPLAN
El Instituto Municipal de Planeación, proyectado inicialmente como un organismo público descentralizado de la Administración Pública Municipal, con personalidad jurídica y patrimonio propio, es uno de los principales soportes para la planeación del desarrollo de Los Cabos, y se deriva de la realización de la segunda etapa del proyecto “Los Cabos 2025”.
Con fecha 14 de julio de 2009, fue integrado el Consejo Consultivo de Planeación, siendo designado como presidente el Arq. Jesús Horacio González Andujo, quien, desde hace dos años, encabeza el instituto, aunque hay 4 organizaciones que tienen representación en la Junta de Gobierno, siendo estas: el Consejo Coordinador de Los Cabos, Colegio de Ingenieros Civiles, Colegio de Arquitectos, Asociación de Desarrolladores Turísticos Inmobiliarios y el ITES Los Cabos, llevándose a cabo, en agosto del 2009, la instalación formal de la junta de Gobierno.
Diferencias entre el plan vigente y el nuevo PDU
La diferencia entre el Plan de Desarrollo Urbano vigente y el que en estos momentos se encuentra en revisión, es que, el primero, funge como un órgano únicamente normativo, es decir, se acude a solicitar una carta de uso de suelo, la cual permite al gobierno decidir qué sí se puede realizar y qué no ante la iniciativa de la inversión privada, en tanto que, el nuevo PDU (que está en revisión), aparte de normativo es estratégico, lo cual precisa que ostenta objetivos, estrategias, metas y proyectos delineados para que la ciudad camine en un rumbo hacia el desarrollo sostenible.
Explicó que el nuevo PDU integra más de 200 proyectos que tienen que ver con el medio ambiente, con la infraestructura, con el suelo, con la vivienda y con el equipamiento, que de alguna manera hace que el instrumento sea, además, una herramienta de gestión de recursos; en términos más palpables, este puede ser la guía para la programación de los programas operativos anuales de los órganos de gobierno.
De acuerdo al Consejo Nacional de Población, los escenarios de crecimiento que se tienen al 2040 para el municipio de Los Cabos, estiman más de 600 mil habitantes, es decir, el triple de la población actual.
Ante ello, se han elaborado elementos que son fundamentales dentro de este nuevo esquema, que permiten establecer un proceso de planeación desde su diagnóstico, su visión estratégica y proyectos específicos. El documento, aparte de ser perfectible, evoluciona o termina siendo un conjunto de acuerdos sociales y técnicos que sirven como guía para el desarrollo urbano de un centro de población.
Este documento busca ser el hilo conductor de todo el plan de desarrollo, por señalar algo, cuando se presente cualquier visión de estrategia política, tiene que cuestionarse si esta abona o no a un marco de un desarrollo sostenible. Hay marcos teóricos armados, que dicen cómo, las ciudades que pretenden ser sostenibles, tienen que tener principios fundamentales, como por ejemplo, un buen transporte público, que sus ciudadanos no siempre dependan del uso del automóvil, que haya parques o áreas de recreación a corta distancia de la gente, que las ciudades sean más compactas y menos dispersas, que no haya tantos huecos y que se aminoren sus distancias, y que la ciudadanía tenga cercanía con los servicios.
Por otro lado, el regidor Julio César Castro Pérez, presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano, dio a conocer que es necesario contar ya con este instrumento que permita ordenar el crecimiento que existe en Los Cabos en la zona rural y, en particular, en Cabo del Este, donde ya se tienen una serie de solicitudes de uso de suelo para detonar desarrollos turísticos importantes.
“Con ese instrumento, como autoridades se podrán tomar mejores decisiones de planeación”, finalizó.