“Le sacó” el Gobernador a familiares de asesinados y desaparecidos
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Los familiares de los desaparecidos y asesinados fueron encabezados por Daniel Hernández Aguirre, padre del joven asesinado Jonathan Hernández Ascencio; Carlos Vega, padre del policía asesinado Carlos Vega Andrade; Rebeca Hamburgo Amador, madre del joven desaparecido Joel Ingui Bautista Amador; y Fernando Ruiz Martínez, padre del policía inculpado de herir a un miembro de la Armada de México, Abraham Ruiz Rosas.

La Paz, Baja California Sur.- Rompiendo con el protocolo de celebración del Día de la Familia, este domingo 3 de febrero, el gobernador del estado, Marcos Alberto Covarrubias Villaseñor, y su grupo de funcionarios, huyeron del evento organizado en el malecón de la ciudad tras encontrarse con familiares de personas desaparecidas, asesinadas o arraigadas injustificadamente. Mientras el evento se desarrollaba, los manifestantes levantaron pancartas para externar su exigencia de justicia al mandatario, quien antes de subir al presidio y compartir algunas palabras y agradecimientos a las familias que lo acompañaron, tomó a su esposa y a sus hijos, subió a su Suburban blanca y se fue del lugar en medio de la algarabía.

La celebración comenzó en El Molinito con algunos juegos de calentamiento para iniciar una caminata hasta el kiosco del malecón, desde ese momento las familias ya mostraban lonas con los rostros de sus hijos, hermanos, sobrinos, amigos. El gobernador y su esposa, María Helena Hernández Lezama, siguieron las rutinas de calistenia, aplaudieron, hicieron sentadillas y partieron con funcionarios y familias de la comunidad. Frente a ellos marchaban silenciosos los reclamantes.

En el kiosco, la familia Covarrubias Hernández bailó de todo, incluyendo gangnam style, pero al gobernador ya se le veía preocupado y mientras todos a su lado aplaudían y levantaban las manos, él parecía hacer caso a Norman Mailer y sostener que “los tipos duros no bailan”. A su alrededor se cocinaba un clamor desaforado que seguramente se escucharía durante su discurso. Después de varias fallas con la música y el equipo de sonido, Marcos Covarrubias se disponía a recorrer la pequeña feria familiar dispuesta en el lugar, pero antes Peninsular Digital lo abordó:

– Disculpe, gobernador, ¿qué opina de esta manifestación que se da en paralelo con la celebración del Día de la Familia?

– Hay libertad de expresión aquí en Baja California Sur, todo mundo está en su derecho de expresarse de todo lo que no le parece.

– ¿Qué le dice a usted esta expresión del pueblo, qué le dice a su gobierno?, ¿le toca alguna fibra esta manifestación?

– Por supuesto que a todo mundo preocupa. Todo mundo está libre de manifestarse como mejor le parezca.

Se dio la media vuelta, caminó entre la gente y después de ofrecer sonrisas y apretones de mano a la multitud llegó al automóvil oficial del gobernador del estado, dejando de lado su discurso. Desafortunadamente para él en la puerta de la Suburban lo esperaban las familias, a quienes no dirigió una sola palabra antes de huir, mientras ellos le pedían justicia, le gritaban solicitando atención y le exigían cumplir sus promesas de campaña.

En el lugar estaba su exsecretario de gobierno y hoy senador de la república, Carlos Mendoza Davis, quien dijo coincidir “con el sentir de estas familias”, opinando que aún cuando el homicidio de un hijo no se soluciona luego de varios años, se debe seguir confiando en el trabajo de las instituciones:

“Hay que entender que hay dolor, que hay sentimientos involucrados por la pérdida de gente cercana, pero yo creo que hay que permitir que las instituciones hagan su trabajo, son temas no fáciles de resolver y lo que debemos de hacer es confiar en nuestras instituciones”.

Los familiares de los desaparecidos y asesinados fueron encabezados por Daniel Hernández Aguirre, padre del joven asesinado Jonathan Hernández Ascencio; Carlos Vega, padre del policía asesinado Carlos Vega Andrade; Rebeca Hamburgo Amador, madre del joven desaparecido Joel Ingui Bautista Amador; y Fernando Ruiz Martínez, padre del policía inculpado de herir a un miembro de la Armada de México, Abraham Ruiz Rosas.

Al unísono, las familias solicitaron la renuncia de Marcos Covarrubias, “se lo demandamos”, decían.

Hernández Aguirre manifestó, luego de la huída del gobernador: “El señor no da la cara, nosotros sí damos la cara, queremos justicia. Él habla de la familia y del valor sudcaliforniano, ¿dónde está el valor sudcaliforniano?, ¿ese es el valor sudcaliforniano del que él habla? Piensa que con andar aquí bailando y todo la gente se va a calmar”.

Igualmente, el señor Carlos Vega lamentó la actitud de Covarrubias Villaseñor, pues esperaba “una mejor atención” del gobernador del estado: “Si él no puede, como él mismo dijo cuando estaba tomando posesión del gobierno, que el pueblo se lo demande, pues estamos demandando que renuncie, que renuncie el gobernador y el procurador también. O se va el procurador o se va el gobernador”.

Finalmente, la señora Hamburgo Amador y uno de sus hijos señalaron: “No respondió, es una cobardía, todos merecemos su honor, somos seres humanos, merecemos un respeto. Es una grosería lo que hizo hoy el gobernador […] Yo voy a decir todos los nombres públicamente, ayer recibí una llamada anónima de una persona que me dijo que para qué buscaba más, si había una mujer, joven, que sabía quién se había llevado a mi hijo y dónde estaba, hay mucha gente involucrada en esto, entonces, ¿por qué no me quieren ayudar, qué es lo que está pasando, qué es lo que esconden?”.

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