Empleados y ex empleados de la Procuraduría Agraria tienen secuestrados los Tribunales e instituciones

La mafia agraria

Empleados y ex empleados de la Procuraduría Agraria tienen secuestrados los Tribunales e instituciones para hacer jugosos negocios a costa de ejidatarios y particulares.

¿Tiene un terreno valioso? Es probable que en este instante estén fabricando un título falso para sobreponerlo en su propiedad y posteriormente despojarlo. El título también servirá para “negociar” una buena cantidad y dejarlo tranquilo por un tiempo, mientras inventan otra fechoría. ¿Su ejido tiene costas o está cercano a ellas? En la Procuraduría le aconsejarán quien es el abogado que puede “resolverle” el asunto, así sea perjudicando a otro ejido colindante con documentación falsa.

En eso se convirtió la Procuraduría Agraria de los últimos dos sexenios. Funcionarios de la misma Procuraduría utilizaban la información obtenida como empleados para posteriormente chantajear y obtener beneficios de los ejidatarios y pequeños propietarios en base a los conocimientos obtenidos. El caso más palpable es el del conocido priista Eligio Soto, el ex sub Procurador Essaú González Arvizu y la empleada Azucena Castro, activa funcionaria de la Procuraduría, secretaria del primero y esposa del segundo.

Sus vínculos y ramificaciones llegan a los Tribunales Agrarios, donde enredan terrenos incluso con documentación falsificada, para seguir lucrando abusivamente en asuntos donde tenían que haber defendido y clarificado situaciones.

Contamos con tres expedientes afectando a terrenos de valor millonario en el Estado: dos en Los Cabos y un tercero en Loreto. En todos los casos se demuestra el uso delincuencial de información privilegiada de la Procuraduría para perjudicar a terceros. ¿La misma forma de operar para la 4T?

Mañana comenzamos.

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