La libertad de manifestarse “no es una libertad tan amplia”
Ciclistas desnudos
La manifestación de los ciclistas buscaba expresar la necesidad de ser respetados por los automovilistas creando una cultura del ciclismo citadino paseando desnudos por el malecón.

La Paz, Baja California Sur.- Las normas morales establecidas en el Bando de Policía y Buen Gobierno de La Paz, que data de los años ochenta, “se rigen de acuerdo a la situación histórica y cultural”, por lo que impedir la manifestación de ciclistas desnudos por el malecón fue un acierto, ya que las acciones del Ayuntamiento son reflejo del sentir de la sociedad, además la libertad de manifestarse “no es una libertad tan amplia”, dejó ver Guillermo Valeriano Beltrán Rochín, secretario general del Ayuntamiento de La Paz.

“La libre manifestación está sujeta a reglas, porque no es una libertad tan amplia, o libertinaje, que pueda tener la sociedad […] y para nosotros y para la sociedad paceña lo que iba a suceder en ese momento son precisamente faltas a la moral […] Es el lugar donde las familias sudcalifornianas, donde la niñez, las familias, lo concurren, lo concurrimos […] y en la educación básica del estado y de nuestra familia lo que iba a pasar ahí eran faltas a la moral, desde ese punto de vista, sin tener una definición estricta de la ley”.

Beltrán Rochín señaló que como secretario general no le corresponde “hacer una interpretación que ya está definida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en cuanto a qué es o no las faltas a la moral”, explicando que casos similares al de los ciclistas, donde la interpretación de la moral es lo que está en juego, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha determinado que las autoridades jurisdiccionales son quienes deben interpretar esta percepción social.

“Una sociedad toma como sí las reglas morales cuando estas suben a un ordenamiento legal, a través de un proceso legislativo de cualquier ente, ya sea federación, estados o municipios. El concepto moral es un concepto muy amplio, que la regla normalmente es de carácter general y no te va a especificar la norma estrictamente cada una de las particularidades que tienen que ver con la moral, porque éstas van en el sentido amplio de lo que para la sociedad representa la moral […] La autoridad pensamos como piensa nuestra sociedad sudcaliforniana, la sociedad paceña […] Hagamos el cuestionamiento en nuestras familias, a ver quién piensa de que la ciudadanía ande desnuda por cualquier punto de nuestra ciudad”.

Por otra parte, el secretario exaltó el hecho de que “en ningún momento hubo una solicitud de autorización de ese evento en nuestra ciudad”, asegurando que de haber sido solicitado un permiso todo “hubiese sido diferente”, pues se habría tenido la oportunidad de llegar a un consenso, “y de alguna manera armónica, a criterio de la autoridad y a criterio de la ciudadanía, llegar a otro tipo de decisiones”.

Se le cuestionó acciones distintas, como besarse con personas del mismo sexo en público, podría considerarse faltas a la moral y motivo de arresto, a lo que respondió:

“¿Sería o no faltas a la moral? Creo que nuestra sociedad nos tenemos que ir adaptando a las leyes, al anacronismo que tienen por la evolución de la sociedad, con la evolución de la cultura de la gente. Si esto hoy en día representa una situación de carácter que de manera general, la gente no lo ve mal […], si hoy en día es bien visto el hecho de que dos personas del mismo sexo se estén besando, tendría que la autoridad mantenerse al margen”.

Durante la manifestación de los ciclistas, que buscaban expresar la necesidad de ser respetados por los automovilistas creando una cultura del ciclismo citadino paseando desnudos por el malecón, algunos de ellos argumentaban que el Bando de Policía y Buen Gobierno del Ayuntamiento de La Paz no se encontraba actualizado, por lo que era dudosa su legalidad, al respecto, Guillermo Beltrán, aunque aceptó que efectivamente no es actual, sino de los años ochenta, aseguró que continúa siendo vigente y debe respetarse:

“Tan válido es que, las normas, cuando nacen a su vida y se publican y nacen a su aplicación, no van a dejar de aplicarse hasta que sea, o haya llegado la propia norma, su fin, es decir, que haya tenido una fecha de vigencia y ya se haya cumplido o que la propia autoridad la reforme, la modifique, o que la propia autoridad termine por abrogar esa norma. Hoy en día, esa norma que se publicó por allá de los ochentas, sigue vigente, sigue su aplicación”.

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