Homofóbica actitud de autoridades de salud

Erik I. Murillo

En todo momento Félix Agramont, funcionario de Salud fue muy grosero, la mirada de este hombre hacia los integrantes de esta asociación fue de desprecio y coraje, ya que no podía ocultar el alto nivel de homofobia de este funcionario hacia personas de diferente orientación sexual.
En todo momento Félix Agramont, funcionario de Salud fue muy grosero, la mirada de este hombre hacia los integrantes de esta asociación fue de desprecio y coraje, ya que no podía ocultar el alto nivel de homofobia de este funcionario hacia personas de diferente orientación sexual.

En la búsqueda de nuevos foros y espacios para el desarrollo de los mismos, el presidente de la Comunidad Sudcaliforniana en Diversidad Sexual, A.C. Hiram Martínez Alcalá, gestionó una cita con el secretario de Salud del estado,  para solicitar el auditorio del nuevo Hospital Salvatierra.

Después mucho tiempo de negativa, sin respuesta alguna de sus asistentes para una entrevista con el secretario por parte de la asociación, Hiram se encontró personalmente a Francisco Cardoza, secretario de Salud, en una dependencia de gobierno, donde le reiteró la necesidad de tomar prestado ese espacio para conferencias de VIH, educación sexual, etc. por parte de la asociación.

El secretario de Salud, según comenta Hiram, lo mandó directamente con su secretario particular, Félix Agramont, ya que según el funcionario, él daría una respuesta concreta a la solicitud de la A.C., dejando en claro con su actitud prepotente la falta de ganas de atenderlos.

Cuando se presentan en las oficinas del secretario particular, después de media hora esperando al funcionario público para que los pudiera atender, Hiram Martínez y un chico travesti que iba acompañando al representante de este grupo, fue atendido por Félix Agramont, quien fue cortante, grosero y descortés con las personas que había recibido.

Comenta Hiram, que cuando llegaron a la oficina de Félix Agramont, los recibió parados, ya que el funcionario le había pedido a su secretaria que quitara las sillas, en un gesto de descortesía para que estos no se sentaran.

Durante la breve entrevista que tuvieron con este funcionario, volvieron a solicitarle el espacio para dar conferencias y pláticas de la asociación, donde recibieron un rotundo no, argumentado que no podían prestar nada, hasta que el presidente Calderón inaugurará las instalaciones, mandándolos al Hospital Salvatierra viejo, de donde ya habían sido rechazados por el director del hospital, negándoles también dicho espacio.

Dice Hiram, que en todo momento Félix Agramont fue muy grosero, la mirada de este hombre hacia los integrantes de esta asociación fue de desprecio y coraje, ya que no podía ocultar el alto nivel de homofobia de este funcionario hacia personas de diferente orientación sexual.

¡Comparte!

* * *