Dejaron los ladrones de cobre incomunicados al C4 con corporaciones policiacas y de emergencia
Los ladrones se hicieron del “cobre de las líneas de comunicación” de una de las tres repetidoras de C4, la ubicada en el Cerro Atravesado (cuentan con una más en San Pedro y otra más en las instalaciones del Centro de Control en La Paz), por lo que hasta el día de hoy corporaciones de gobierno, seguridad, prevención y salud se encuentran limitadas en su comunicación.
Los ladrones se hicieron del “cobre de las líneas de comunicación” de una de las tres repetidoras de C4, la ubicada en el Cerro Atravesado (cuentan con una más en San Pedro y otra más en las instalaciones del Centro de Control en La Paz), por lo que hasta el día de hoy corporaciones de gobierno, seguridad, prevención y salud se encuentran limitadas en su comunicación.

Los ladrones del cobre atacaron esta vez el Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C-4) de La Paz, dejando a todas las corporaciones que forman parte del cuerpo de emergencias de la ciudad, así como a funcionarios y demás trabajadores del gobierno del Estado, con problemas de cobertura en sus súper exclusivos radios Matra, desde el pasado jueves por la noche.

Los ladrones se hicieron del “cobre de las líneas de comunicación” de una de las tres repetidoras de C4, la ubicada en el Cerro Atravesado (cuentan con una más en San Pedro y otra más en las instalaciones del Centro de Control en La Paz), por lo que hasta el día de hoy corporaciones de gobierno, seguridad, prevención y salud se encuentran limitadas en su comunicación.

Quizá hasta el día lunes de la próxima semana se normalice este escenario, puesto que todo lo que tiene que ver con radios Matra se maneja a nivel nacional y no local, así que se esperan piezas del interior del país para reparar las líneas. Por lo pronto, buscando evitar más robos, el C4 instalará cámaras de seguridad en sus sitios de repetición, al igual que alarmas perimetrales y seguridad privada las veinticuatro horas.

Por su parte, el General Ángel César Amador Soto, titular de la Dirección General de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal de La Paz, aporta que lo único que les corresponde en el caso del robo de cobre, y específicamente en el caso del robo a esta corporación de seguridad, es “detener o hacer un operativo, siempre y cuando (el cobre) esté en la calle, una vez que está en un local o un depósito o algo, ya nosotros no nos podemos meter”.

Sin embargo, opina que “las cosas deben de erradicarse de raíz, de fondo”, aceptando que no pueden detener a todos los ladrones de cobre de la ciudad, por lo que propone “una Ley que dijera que está prohibida la venta de cobre, que no pueda salir del Estado ningún vehículo con cobre. No tendría ningún atractivo andar vendiendo cobre porque nadie lo va a comprar tampoco”. De esta manera, hizo un llamado al Congreso del Estado, considerando que son necesarias reformas de Ley. “Creo que los señores diputados deben de estar pensando ya en esas cosas (…) dar soluciones de tajo para que ‘ah, canijo, ahora sí, para qué quiero yo el cobre, si no lo voy a poder vender’”.

Pero puede que los “señores diputados” no estén pensando precisamente en eso, pues cuando tomas de agua y tubos de cobre de particulares empezaron a desaparecer, cuando el cableado de las instalaciones de Protección Civil del Estado, ubicadas a cien metros del Palacio Municipal, fueron robadas al final de la anterior administración, cuando se provocaban grandes incendios de llantas al sur de la ciudad para obtener los hilos de metal y ser vendidos a los mismos compradores de cobre que hoy operan, el diputado Omar Antonio Zavala Agúndez, representante de la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y presidente de la Comisión de Seguridad Pública en el Congreso del Estado opinaba que hay que prevenir, más allá de legislar para aplicar penas severas a compradores de cobre mal habido, así como a los ladrones mismos. Además,  aconsejaba a la sociedad, en aquella ocasión de mayo, a que se ayudasen entre sí, para evitar más ultrajes. Explicó que pueden verse ladrones que son introducidos al Centro de Readaptación Social (CERESO) para salir y robar de nuevo, “pues el fin de readaptación no se está cumpliendo”, por lo que consideró más importante que se incrementen “los rondines”, así como crear una mejor imagen del policía, que “tenga más respeto, que el policía lo veamos como un ente de seguridad de nosotros, que no lo miremos con miedo […] también, el policía ocupa herramientas de trabajo, una buena patrulla, un buen radio, un buen arma cómo defenderse y un buen equipamiento”, opinaba Zavala Agúndez, lo que nos adelanta que no se reformarán las leyes, sino que veremos a más policías en las calles con estudios de secundaria, arrestando personas que entran a un CERESO para volver a delinquir.

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