Isaías y las pagadoras

Alianza diabólica
igc
González Cuevas en su calidad de Senador, puso en la mesa la iniciativa, mediante un documento de 300 páginas el cual le quita todo límite a la contratación de mano de obra por la vía “outsourcing”; lo que será un golpe duro para los que se supone los representa dicho sindicato.

Los Cabos, Baja California Sur.-  El tema de las pagadoras comienza a tomar fuerza en este destino de playa; pues este esquema de “outsourcing” cada vez se incrementa perjudicando a la clase laboral, como un cáncer que comienza a “comerse” poco a poco los derechos de los mismos trabajadores, no solo en este polo turístico, si no en toda la República Mexicana.

Como se lo dimos a conocer oportunamente en este medio, el dirigente nacional de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) Isaías González Cuevas comienza a “tejer” una alianza diabólica con las empresas que echan mano del “Outsourcing”, a pesar que representa un golpe duro contra los derechos de poco más de 40 millones de trabajadores en el país, no estando exento el Municipio de Los Cabos.

González Cuevas en su calidad de Senador, puso en la mesa la iniciativa, mediante un documento de 300 páginas el cual le quita todo límite a la contratación de mano de obra por la vía “outsourcing”;  lo que será un golpe duro para los que se supone los representa dicho sindicato.

Los trabajadores del ramo hotelero lo están viviendo día a día, y quincena a quincena en el municipio de Los Cabos. Las cadenas hoteleras han encontrado un gran “alivio” en el romance que viven las “outsourcing” y la CROC, encabezada por González Cuevas.

En investigación por parte del equipo de reporteros de este medio, se dio a la tarea de hablar con algunos trabajadores de diversas cadenas hoteleras, quienes facilitaron la entrada al hotel, así como la obtención de ciertos datos de cómo operan las pagadoras en este destino de playa.

En punto de las 16:50, (diez minutos antes de que fuera la hora de salida de los Gerentes de los diversos departamentos), los cuales en su mayoría tienen un horario de 09:00-17:00, nos encontrábamos en la entrada, a la espera de que saliera el ultimo director de área, para poder ingresar al hotel con la ayuda de uno de los agentes de seguridad, de quien por obvias razones omitiremos su nombre.

Poco después de las 17:30 pudimos ingresar a reconocido hotel en el municipio de Los Cabos, el cual se caracteriza por su rango de Hotel Gran Turismo. Al interior se logró entrevistar a personal sindicalizado, quienes exhibieron su descontento por el trato por parte del que se supone debería apoyarlos laboralmente hablando.

María, de ocupación camarista, señaló que el sindicato al cual pertenecen (CROC) “solo sirve para presionarlos, llevarlos a eventos y buscar la manera de beneficiar o bien negociar con los gerentes de los diversos departamentos”.

“A nosotros efectivamente, no nos paga el hotel, nuestros recibos de nómina dicen Distribuidora de Servicios XXXX S.A. de C.V., y con esto sabemos que la empresa se lava las manos en muchas situaciones. Por ejemplo, yo me encuentro laborando aquí en Los Cabos, gracias a que un hotel de la misma cadena en Puerto Vallarta me mandó; pero allá en Vallarta está mucho más fuerte el tema, las compañeras no se dejan, inclusive hay hoteles que la nómina la paga el hotel, y otro porcentaje del personal recibe sus quincenas mediante una pagadora”.

Dicho hotel,cuenta con dos entradas, una para el personal  y otra más para los huéspedes y visitantes. Tiene 92 cuartos que son mantenidos en óptimas condiciones por el personal que labora en el hotel pero que recibe su dinero por parte de una “pagadora” es decir bajo el esquema de “outsourcing.”

Ezequiel, quien se desempeña como técnico de mantenimiento en dicho lugar mencionó “que bueno que toman nuestro parecer como colaboradores, la verdad el que nos paguen por otra empresa y no como el hotel que nos contrató me suena a tranza, pero aquí nuestro representante del sindicato, quien está en Alimentos y Bebidas, parece estar más del lado de Recursos Humanos, que de nosotros como trabajadores”, lamentó.

“Hace ya unos meses nos juntamos varios compañeros de diferentes departamentos para hablar con nuestro representante del Sindicato porque no puede ser posible que no recibamos bien las propinas o acorde a lo que se ve de gente. Hace unos años, las propinas nos llegaban de cinco mil pesos, luego las redujeron poco a poco, año tras año; siendo que el hotel año con año cobra tarifas más altas, y se aumentaron los cuartos. Pero, las reducciones de las propinas continuaron, hasta que nos acostumbraron a recibir 800 pesos; cuando nos quejamos, el representante de la CROC lo único que nos dice es que la empresa ha invertido muchísimo para mantener al hotel en un buen status, y por eso se mira que existen muchos huéspedes, pero la realidad es que las divisas que entran se ha gastado. Puros pretextos nos cuenta este señor, pero para las campañas políticas ahí están buenos, colocan un memorándum en la caseta de seguridad por donde pasa todo el personal a checar entrada y salida, en donde nos piden estar en una reunión del sindicato, y si no asistimos nos multan, y nos mandan al turno de la noche, o bien, nos multan y nos traen de puerquitos, hasta que se les baja el coraje porque no fuimos”.

De manera casi simultánea, otro reportero de este medio entrevistaba a personal de conocido hotel ubicado frente a las playas de Cabo San Lucas, donde también de manera sigilosa personal de seguridad accedió a darnos el “pase” para poder entrevistar a los trabajadores que labora al interior de dicho hotel, quien con gusto accedieron a la entrevista, sobre el tema de las pagadoras en hoteles.

Sandra, quien a pesar de ser en este momento personal de confianza por haber subido de puesto, habló sobre los tratos que sufría cuando era personal sindicalizado. “La verdad es un martirio ser sindicalizado, ya que al personal de confianza lo apoya Recursos Humanos, y se supone que en teoría al sindicalizado lo debería proteger el representante de nuestro sindicato, en este caso el de la CROC, pero resulta que como sindicalizado tus derechos son pisoteados, a veces, por el mismo sindicato.”

“La verdad, ahora que soy personal de confianza por el puesto que desempeño, me doy cuenta que recuperé mis derechos laborables, y mi dignidad. Ahora puedo decirles con toda seguridad, por lo que me ha tocado vivir en este hotel, estando de ambos lados, que el sindicato no está para ayudar a los trabajadores, esta para quedarse las propinas y tener “controlado” a todos para que el hotel continúe sus marchas normalmente”.

“En reuniones, donde estamos los gerentes de departamentos, en compañía de nuestro Gerente General, y el representante del Sindicato, las quejas vienen de Gerencia hacia el representante de la CROC, donde señalan a fulano de tal que no se quiso quedar a doblar turno, que fulanita no quiso dar días solidarios, y así, una lista larga por mes; y lejos de ver al representante sindical velar por los derechos de los trabajadores, solo escucha y anota los nombres para solo decir que hablará con ellos para que no vuelva a suceder”.

“Y ahora todo es muy claro, cuando el representante del sindicato se acercaba y nos decía, que la gerencia estaba valorando nuestro desempeño, ya que no apoyábamos para doblar turno, o alguna otra cosa; recuerdo que nos amenazaban, o bueno intentaban asustar para que uno se sintiera mal, y doblara turnos, diéramos días solidarios, fuéramos a limpiar la casa de uno de los gerentes, saliendo de trabajar, hacer servicio de niñeras después de nuestras horas de salida. Claro nos daban algo de dinero extra, pero no te preguntan si puedes, no te preguntan si tus hijos ya comieron, no te preguntan cuántas horas llevas en el hotel. Ellos como hotel te explotan, el sindicato lo permite, y la pagadora otorga nuestros cheques”.

“Si nos llegamos a quejar en aquel entonces, cuando era sindicalizada, sobre las propinas, solo nos decían, así llegaron esta vez; pero el método para sacar el promedio de propinas no te lo dicen, no sabemos si ese dinero se lo queda el sindicato, el hotel, o quien” finalizó Sandra.

¡Comparte!

* * *