Nefasto Narciso I
Tenía razón Lenin, donde no hay seguridad jurídica no hay burgueses, y ahí están para demostrarlo Corea del Norte, Cuba y, muy pronto, Cabo
Tenía razón Lenin, donde no hay seguridad jurídica no hay burgueses, y ahí están para demostrarlo Corea del Norte, Cuba y, muy pronto, Cabo
Si las elecciones a gobernador se celebraran hoy, el Diputado Federal Marcos Covarrubias le ganaría La Paz por un escaso margen a la actual Presidenta Municipal Rosa Delia Cota Montaño. En Comondú los barrería a todos. En Los Cabos, sin embargo, quien ganaría sería el actual Secretario General de Gobierno, el Sr. Luis Armando Díaz, seguido por el actual Presidente Municipal, Ingeniero René Nuñez.
El pasado jueves 25 de marzo obtuvimos información por parte de un supuesto testigo directo, cuyo nombre por ahora nos reservamos, de la presencia de Christian Agúndez en “Las Micheladas” la madrugada de los trágicos sucesos por todos conocidos. Responsablemente nos comunicamos con la Dirección de Comunicación Social del gobierno del Estado. La contestación fue vaga (el titular está fuera de la ciudad, fue la única información precisa), remitiéndonos a un boletín de prensa publicado ya en “Tribuna” anteriormente, donde se hace una relación de las profesiones y edades de los hijos de gobernador.
En un video que recorre You Tube, con casi mil visitas, y que recoge la declaración ministerial del testigo Jesús Enrique Duarte; éste, de forma rotunda, declara que el joven asesinado le dijo varias veces: “me disparó el hijo del gobernador”. El video, aunque editado, no parece tener diálogos interpolados. El rumor de esta versión ya corría por toda La Paz desde la misma noche de los sucesos. No es vox populi todavía, pero sin duda lo será en los próximos días.
Miles de personas, tres mil según unos, ocho mil según otros, fueron movilizadas ayer en un ejercicio perfectamente sincronizado por el billete, desde las comunidades más amoladas de Los Cabos (que bien se ven las nuevas camisetas LAD en los torsos de los precaristas de La Ballena), de Comondú, de Loreto, de Mulegé, para lanzar aplausos y vítores al gran líder.