Todos a la playa
playas de La Paz
Las playas paceñas reciben hasta cien mil visitantes al año, pero es en Semana Santa cuando éstas se ven más colmadas que en cualquier época, un pedazo de arena frente al mar se cotiza más alto que cervezas en medio de la selva.

La Paz, Baja California Sur.- Ninguna familia que vaya a la playa pasa desapercibida. Hieleras, sombrillas, casas de campaña y asadores de carne se ven en los techos de los coches o salen sus piezas por las ventanas. Ningún extranjero pasa desapercibido. Los hombres sin camisa y de nuca roja como langostas, las mujeres en top, y todos vistiendo shorts y sandalias, como si al vivir junto a la playa te convirtieras en hombre mar. Es Semana Santa en La Paz.

Las playas paceñas reciben hasta cien mil visitantes al año, pero es en Semana Santa cuando éstas se ven más colmadas que en cualquier época, un pedazo de arena frente al mar se cotiza más alto que cervezas en medio de la selva.

El calor es suficiente para entrar al agua cuanto antes, pero al caer la noche la primavera toma distancia del verano y hay que cubrirse del viento que refresca la creciente obscuridad. En verano vemos hasta a los paleteros dentro del agua, en Semana Santa prefieren sólo caminar sobre la arena mojada.

Jamás harán falta en las playas de La Paz las carnes asadas, la música ranchera, los perros mojados, las chicas en bikini, los “mameitors” recorriendo la orilla con botes de cerveza semivacíos, las cuatrimotos que pasan cerca de los niños y el olor a marihuana en las tiendas de los adolescentes.

Los que se quedan a acampar viven una historia distinta a la de los diurnos visitantes. Por la noche, algunos campamentos se convierten en centros nocturnos, otros en estandartes espirituales, unos más en estancias de relajamiento frente a una fogata y algunos otros en salas de entretenimiento con televisores, videojuegos y ruidosas plantas de electricidad alimentadas por gasolina.

Las playas más visitadas, año con año, son Balandra, El Tecolote, El Coyote, El Coromuel, Los Cerritos, El Sargento y La Ventana, y este año no es la excepción, así que no resta más que decir: ¡a disfrutar las vacaciones y faltar a la iglesia! –aunque el papa sea latino-.

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