Para conformar observatorios socioecológicos en zonas áridas del noroeste.

Colabora UABCS en proyecto  protección de la diversidad biótica y cultural

La Paz, Baja California Sur.- A través de su Centro de Capacitación y de Servicios (UNICAP), actualmente la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) se encuentra colaborando en un proyecto de conformación de observatorios participativos, para la protección de la diversidad cultural y biótica de zonas áridas, que coordina la Red Internacional para la Sostenibilidad de las Zonas Áridas (RISZA).

El objetivo es llevar a cabo una serie de talleres para que los participantes identifiquen los beneficios de establecer un observatorio participativo socioecológico que posibilite el intercambio de información y producción de conocimiento desde un enfoque territorial, que incluya a la academia, gobierno, sociedad civil, sector privado, productores, entre otros sectores.

Según explicó el responsable del Centro, Mtro. Benjamín Mayoral García, el proyecto es a cinco años y está dividido en dos etapas. La primera de ellas, donde colabora la UABCS, consiste en desarrollar el estado del arte del proceso de desertificación y diagnóstico sobre sostenibilidad de sistemas socioecológicos.

Para ello se llevan a cabo talleres con los pobladores de ciertas comunidades previamente elegidas en una convocatoria hecha por la RISZA, donde se trabaja en la sensibilización, alineación y guía para hacer el diagnóstico de las afectaciones que sufren en la zona.

“Lo que hacemos es involucrarlos en una problemática común para que ellos mismos sean proveedores de temas relacionados con indicadores ecológicos, ambientales, socioeconómicos y sociales. Básicamente hacemos trabajo participativo a partir de diferentes metodologías; les damos todas las herramientas para que comiencen a dinamizarse y a coordinarse entre ellos”, subrayó.

El responsable del UNICAP dio a conocer que como parte del proyecto, colaboró  como habilitador en dos comunidades: Cuauhtémoc, Chihuahua, y en Ures, Sonora, lugares donde los habitantes tienen problemas muy específicos relacionados sobre todo con el agua y los sistemas de producción.

Afirmó que en ambos casos, los talleres resultaron muy exitosos, pues a pesar que las personas provenían de sectores diferentes y que en ocasiones pueden contraponerse, se logró trabajar de manera muy coordinada y se sentaron bases muy importantes.

En cuanto a la segunda etapa, Mayoral García explicó que consiste en el desarrollo de una plataforma digital donde se concentrará toda la información generada y que estará disponible para consulta.

Para ello se conformarán representantes de grupos de trabajo responsables de cada variable, quienes serán los encargados de monitorear, por ejemplo, la calidad del agua, del aire o la temperatura, para posteriormente depositar los datos en el reservorio.

Al final lo que se pretende es concentrar en un mismo sitio la información generada por las propias comunidades y validada por expertos académicos, que permita llevar a cabo investigaciones sobre determinados temas de interés e incluso generar políticas públicas bien diseñadas, finalizó.

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